Hola Mario! ¿me puedes decir la hora?- saludó y preguntó Anónimo. Hola Anónimo, no puedo, no llevo reloj- contestó Mario. Pero si te habían regalado uno- añadió Anónimo. Lo dejé no se dónde porque no me gustaba- le dijo Mario Pues me quedo con las ganas de saber si llegaré tarde- comentó Anónimo. Lo siento, espero que no te castiguen- se disculpó Mario..,
Ahora léelo de nuevo pero omite la segunda parte de las frases; léelo sin lo que hay después de los guiones. ¿Se entiende igual? Claro! por que has introducido a los personajes en las primeras frases. No necesitamos aclarar en cada frase quién la ha pronunciado y hace la lectura más ágil. Prueba a hacerlo con tu cuento y decide cómo te gusta más. No digo que mi propuesta sea mejor; te propongo el ejercicio y que seas crítico con tu trabajo.
A lo mejor llevas un escritor dentro de ti y va llegando el momento de sacarlo fuera. A mí tu cuento me ha gustado. Un saludo!
- La hache no sirve para nada - decía siempre un niño al que la maestra castigaba siempre por no recordar nunca las palabras que llevaban hache. Un día, una niña le contó que la hache era la letra más divertida de todo el abecedario. - ¿Por qué? - preguntó incrédulo el pequeño. - ¡Oh! ¡Muy fácil, es la letra que nos ayuda a poner las caras más divertidas del mundo! ¡Mira cuántas onomatopeyas e interjecciones llevan hache! Desde este momento, nunca más olvidó poner la hache...
En ocasiones se nos olvida mirar nuestro entorno, vamos tan deprisa que se nos olvida mirar, sentir, oler, saborear. escuchar... en definitiva se nos olvida disfrutar de la vida, de este mundo tan maravilloso en el que vivimos. Esa mañana llegábamos al Centro Andaluz de la Fotografía para ver una exposición llamada "El bosque dorado". En clase habíamos leído algún artículo sobres las autoras de la obra, las reconocidas artistas finlandesas Ritva Kovalainen y Sanni Seppo, habíamos imaginado cómo podría ser una exposición sobre un bosque dorado e incluso qué querrían contarnos ellas con una obra así titulada. Nada más entrar, la primera imagen que vimos nos cautivó, más aún viviendo en Almería donde no tenemos tan a mano árboles inmensos que nos hagan sentir como auténticos gnomos a su lado. Según avanzábamos, nos sorprendíamos más y más, hasta quedar completamente hechizados. Y así, comenzamos a elaborar Haiku, una forma de poesía tradicional japonesa, dejándonos sorp...
Hola Mario! ¿me puedes decir la hora?- saludó y preguntó Anónimo.
ResponderEliminarHola Anónimo, no puedo, no llevo reloj- contestó Mario.
Pero si te habían regalado uno- añadió Anónimo.
Lo dejé no se dónde porque no me gustaba- le dijo Mario
Pues me quedo con las ganas de saber si llegaré tarde- comentó Anónimo.
Lo siento, espero que no te castiguen- se disculpó Mario..,
Ahora léelo de nuevo pero omite la segunda parte de las frases; léelo sin lo que hay después de los guiones. ¿Se entiende igual? Claro! por que has introducido a los personajes en las primeras frases. No necesitamos aclarar en cada frase quién la ha pronunciado y hace la lectura más ágil.
Prueba a hacerlo con tu cuento y decide cómo te gusta más. No digo que mi propuesta sea mejor; te propongo el ejercicio y que seas crítico con tu trabajo.
A lo mejor llevas un escritor dentro de ti y va llegando el momento de sacarlo fuera. A mí tu cuento me ha gustado. Un saludo!